Tendencias: El Internet de las Cosas

Cuando hablamos del Internet de las Cosas, también conocido como IoT (Internet of Things), no nos referimos solo a cosas como la comunicación entre nuestra nevera y el horno. Cualquiera que disponga de un smartwatch o de una pulsera inteligente (los llamados wearables) forma parte de este fenómeno. Y también a nivel empresarial se están originando cada vez más conexiones inteligentes. ¿Confuso? No te preocupes. A continuación te damos algunas respuestas sobre el IoT.

Cómo funciona

En su forma de uso más conocida, el IoT permite que los objetos se actualicen por si mismos e intercambian información a través de Internet. Cada dispositivo cuenta con una conexión de red y su propia dirección IP y además está equipado con procesadores y sensores. Gracias a estos sensores los objetos pueden conectar el mundo real con el mundo digital y proporcionar datos sobre ubicación, temperatura, desplazamientos o incluso sobre la luminosidad del entorno en el que se encuentran.

Si un usuario solicita información a uno de estos dispositivos IoT desde su smartphone, tablet o PC, éste recibe los datos recopilados por los sensores. De esa forma el usuario puede reaccionar y adaptarse a la situación que describe el dispositivo IoT. Los datos recopilados pueden almacenarse en la Nube, en una base de datos local, en el terminal del usuario o en el propio dispositivo IoT. El hecho de almacenarlos en la Nube hace más fácil el intercambio de datos entre el administrador del servicio y los dispositivos.

El objetivo de estas conexiones inteligentes es la simplificación de las rutinas diarias de trabajo. Sin embargo, tienen el potencial para conseguir la automatización total de las mismas. Los dispositivos conectados pueden llegar a realizar por completo algunas de nuestras tareas más rutinarias.

Hogar inteligente vs. Industria 4.0

Por Hogar Inteligente entendemos aquel en el que todos los dispositivos de una casa están conectados entre sí. Con el control centralizado de todos los dispositivos del hogar podemos mejorar nuestra calidad de vida y ahorrar energía gracias a un uso más eficiente de los aparatos del hogar.

Al hecho de equipar distintas máquinas con estas modernas tecnologías de comunicación e información se le denomina Industria 4.0. De esta forma se pueden construir fabricas conectadas e inteligentes en las que toda una planta de producción se comunique entre sí vía M2M (Machine-to-Machine Communication) Así, los diferentes procesos pueden realizarse de forma más barata y eficiente. A día de hoy, las compañías utilizan el IoT para optimizar sus procesos de producción y distribución, pero en un futuro cercano, hará posible la producción de productos, servicios y soluciones completamente nuevos.

IoT y seguridad

En algunos debates recientes se ha cuestionado la seguridad del IoT, ya que el aumento de las conexiones puede también conllevar un incremento de los riesgos de seguridad. De un lado esta tecnología está vinculada a áreas altamente sensibles como el suministro de energía. Por otra parte, en ocasiones, los dispositivos IoT tan solo hacen que las compañías tengan que adaptar algunas medidas de seguridad que actualmente son inadecuadas. En estos momentos no existe ningún método verdaderamente fiable para evaluar la seguridad de un dispositivo IoT, lo que hace difícil verificar la protección de todos los datos que recopilan.

A pesar de todo, el IoT es una tendencia que sin duda merece la pena tener en cuenta. Puede que no llegue a desarrollarse por completo y aún requiere de una mayor regulación legal, pero tiene un gran potencial y puede llevar a la fusión completa entre el mundo digital y el mundo físico. ¿Bendición o maldición? ¿Tú qué opinas?

Categoría: Cloud
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