La revolución del Big Data y el IoT para las pymes

Con el fin de cada año, se hace inevitable hacer balance de las previsiones que se hicieron 12 meses atrás. En el caso de 2016, las grandes consultoras y compañías tecnológicas vaticinaron grandes crecimientos en dos ámbitos: Big Data e IoT. Aunque no siempre es fácil acertar y en muchas ocasiones estas predicciones quedan en nada, el análisis de 2016 parece demostrar que en este caso, tenían razón. Según Gartner, en 2016, el 48% de las organizaciones invirtió en Big Data y a lo largo del año pasado esta tecnología movió unos 1.700 millones de dólares a nivel global. Por su parte, el IoT (Internet de las Cosas), que va íntimamente vinculado al Big Data, también empezó a crecer en 2016. A lo largo del pasado año, las noticias sobre inversiones en IoT se sucedieron a gran velocidad, y ahora IDC calcula que este mercado seguirá creciendo y supondrá más de un billón de dólares en 2020. Así pues, podemos prever que 2017 será de nuevo un año clave para el desarrollo definitivo de ambas tendencias.

Más datos, más empresas, nuevos Data Centers

Una de las consecuencias inmediatas del crecimiento que van a experimentar estas dos tecnologías será el espectacular aumento en la cantidad de datos que las empresas recolecten y almacenen. Ya sean nuevos datos provenientes del Internet de las Cosas, de sistemas de negocio complejos, o datos históricos ya existentes, lo cierto es que la inundación de datos va a continuar.

Big Data e IoT impactan directamente en las necesidades de almacenamiento, proceso y conectividad del Data Center. Así pues, los Centros de Datos se convierten en un elemento vital que debe estar en constante evolución. Son el verdadero corazón de la nueva economía digital. Aunque su esencia: garantizar la disponibilidad y seguridad de la información, se mantiene intacta, el desempeño que van a requerir por parte de las empresas va cambiar radicalmente, porque deberán responder al aumento exponencial de la capacidad de computación y almacenamiento de todo tipo de organizaciones.

Al igual que en su momento las ofertas y servicios de los proveedores especializados empezaron a evolucionar para atender las nuevas necesidades de las pymes que querían lanzar sus negocios al mundo online, pero no tenía ningún sentido para ellas comprar un servidor, habilitar una sala técnica y contratar a un administrador de sistemas solo para contar con una tienda online; a partir de ahora la labor de los proveedores y las características de sus Data Centers también van a tener que evolucionar y preparar sus servicios para que cualquier empresa aproveche los datos que es capaz de recolectar y pueda convertirlos en análisis avanzados con los que perfeccionar sus operaciones, ofrecer nuevos servicios y en definitiva, mejorar sus cifras de ventas.

Los profesionales IT, indispensables.

La consecuencia final: el papel de los proveedores y de sus Data Centers se va a volver aún más fundamental. Sus conocimientos de los distintos modelos Cloud, las ofertas basadas en la economía de escala y su reconocida experiencia, van a hacer más imprescindibles que nunca la labor de los profesionales IT. Sin ellos, el Big Data y la IoT se quedarán en manos de las grandes corporaciones, y parece claro que ese no es un escenario que nadie contemple. Del mismo modo que todo empresario que se precie, grande o pequeño y de cualquier sector, se ha subido ya al carro del comercio online; toda empresa que quiera triunfar en los próximos años tendrá que sumarse a las nuevas tendencias del Big Data y el IoT.

Lo más positivo de todo esto: que reportará beneficios a todo el mundo. A las empresas porque aprovecharán los análisis avanzados para perfeccionar sus operaciones y sus servicios. Y a los clientes porque recibirán ofertas más específicas, adaptadas y acordes a sus necesidades. Sin duda, una relación win-win en la que los proveedores TI van a ser el catalizador necesario imprescindible.

Categoría: La red
0 comentarios0

Tu comentario