Elegir la mejor tecnología

Queremos la Nube y la queremos ahora. Es bastante normal que una pyme oiga hablar a un competidor u otra compañía de lo que ahorran cuando implantan “algo en la nube”. Y, si la competencia ha reducido costes “haciendo eso” es normal que la Pyme en cuestión quiera hacer lo mismo.

Este caso ejemplifica lo que suele ocurrir con las soluciones en la Nube. Hay muchas compañías que se han centrado sólo en el beneficio en costes derivado de la Nube, sin detenerse a pensar en si la solución que funciona para una empresa también funciona en otras. Haciendo una analogía, si eres el dueño de una tienda de zapatos no te debería importar lo barato que le ha salido al propietario de un restaurante una cocina, ya que instalar una cocina en tu almacén no va a ahorrarte nada de dinero.

Saber qué tecnología queremos migrar a la Nube es esencial para que una solución o servicio ayude de verdad a la empresa a ahorrar costes y ganar eficiencia. Pero las empresas no siempre tienen claras sus necesidades reales y muchas caen en la tentación de adoptar la tecnología de la Nube sin conocer realmente sus propias necesidades, contratando poco almacenamiento o demasiado.

Se trata de probar y averiguar para qué servicios queremos utilizar los servidores en la Nube. La mayoría de las empresas que han migrado con éxito aplicaciones a la Nube lo han usado primero para lo básico, como el funcionamiento de páginas web internas, que no implican un gran compromiso. Una vez que ven cómo se trabaja y sus ventajas, empiezan subir más aplicaciones.

Muchos departamentos IT adoptan la tecnología de la Nube exclusivamente enfocándose en los costes, pero no es la única ventaja de ésta. En este modelo no hay gastos iniciales y los departamentos técnicos pueden centrarse en su negocio principal. Además, gestionan las cosas más fácilmente, delegando los aspectos que requieren mucho tiempo al proveedor de servicios.

Otro error es subir todo a la Nube de una vez o empezar con algo crítico para la empresa. Si es la primera vez que la compañía está externalizando sus recursos, debería comenzar con algo sencillo. Está migrando desde un modelo tradicional a un modelo moderno como es el de la Nube, y tiene que saber cómo manejar este cambio internamente. Mientras el uso de servicios en la Nube es similar a una arquitectura tradicional, la administración podría ser diferente, mucho más fácil y con más características.

Necesitamos migrar cosas gradualmente, pero con efectividad y seguridad. El éxito está garantizado si hacemos las cosas de esta manera y confiamos en el proveedor. Es cierto que el factor de costes es un elemento clave y se recomienda la adopción de tecnología para todo tipo de empresas. Sin embargo, antes de contratar el servicio de la Nube se necesita pensar que beneficios obtendrá la empresa, sin centrarse solo en los costes. Menos migraciones y esfuerzos de mantenimiento con una mayor seguridad y fiabilidad de los servicios IT son también una parte importante. Una vez que se han entendido estas ventajas, podemos empezar a determinar cómo el modelo de la Nube va a beneficiar a la empresa.

Las pymes mencionadas al principio pueden descubrir que su solución no es tan barata como la de su competidor, pero sí podría permitir que ésta genere más fuentes de ingresos. La ventaja está en saber cuáles son las necesidades de nuestro negocio basándonos en los consejos del proveedor que elijamos.

Imagen: 1&1

Categoría: Servidor & Hosting
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